SVMMARIO. -  Religion virtud, que es annexa ala justicia. num. 1. -  Piedad virtud, annexa ala justicia no es misericordia. nu. 1. -  Misericordia virtud, allegada ala charidad no es piedad. nu. 1. -  Obseruancia virtud, allegada ala justicia num. 2. -  Religion, alas vezes se llama piedad, y aun la obseruancia. nu. 2. -  Mandamientos tres primeros son de obras de la virtud de la religion, los siete postreros delas dela obseruancia. &c. numero. 2. -  Padres, quien se dizen en este quarto mandamiento. nu. 3. -  Proximos, como entran eneste quarto mandamiento. nu. 3. -  Padres honrren se en tres cosas, mas menos que Dios. nu. 4. -  Mandamiento de amar al proximo, no es de los diez, mas los siete postreros nacen del y como. num. 5. -  Amor del proximo se parte en natural, que se diuide en dos. nu. 6. y en charitatiuo, que es &c. nu. 7. -  Mandamiento de amar al proximo, obliganos so pena de nueuo pecado. M. siempre, y para siempre ano sacar alguno del general charitatiuo, y amar en especial al enemigo, que nos pide perdon, y al que tiene neceßidad extrema de nuestro amor especial &c. y si se puede cumplir fuera del estado de gracia, y con qual amor. nu. 8. 9. &. 10. -  Costũbre diabolica, la de dezir, el diablo te lleue: y angelica, Dios os haga sancto &c. num. 11. -  Amor honesto entre varon y muger, que lo reforma. nu. 11. PAra rayzes de las preguntas acerca deste mandamiento, dezimos lo primero, † que entre las virtudes annexas ala justicia, como ay vna, que llaman religion, que ( segũ Tulio a { In. 3. Retho. ad Heren. }, y. S. Thomas b { 2. Sec. q. 80. } ) es la que nos combida a honrrar deuidamẽte a Dios, como a primer principio de nuestro ser, y conseruacion: Assi ay otra que llamā piedad, que segun Tulio c { In. d. 3. Reth. }, y. S. Thomas d { 2. Sec. q. 101 }, es la que nos combida a hōrrar alos padres, y parientes, a la patria, y amigos della, como al segundario principio de nuestro ser, y conseruacion. Y aunque el vulgo comunmente por vna mesma cosa tome piedad, y misericordia, pero no lo son. Porque allende q̃ la misericordia es virtud annexa a la charidad, segun. S. Thomas, recebido a { 2. Sec. q. 30. art. 1. }, y la piedad a la justicia, segun el mesmo b { 2. Secun. q. 101. ar. 1. }, esta nos combida a deuidamente acatar a los dichos. Y la misericordia, a ayudar graciosamente a las necessidades, como lo declara vn Cardenal c { Caie. in di. q. 101. art. 1. }, aunque muchas vezes (aun los doctos) a la vna llaman por el nombre de la otra. Y añademos que la dicha virtud de la piedad, aunque principalmente combida a honrrar los sobredichos, como a principios segũdarios , que son de nuestro ser, y conseruacion, pero segundaria, y menos principalmente, tambien combida a los padres a honrar a los hijos, y al marido, y a la muger, a honrarse vnos a otros. ¶ Lo. ij. † que ay otra tercera virtud annexa tambien a la justicia. que se llama obseruancia, que segun Tulio d { 3. Rhetori. }, y S. Thomas recebido e { 2. Sec. quęs. 102. art 1. }, es la que nos combida a honrrar a los constituy dos en dignidad, como a principio que son no de nuestro ser, mas si, de la gouernacion. Y que como la religion sobrepuja a la piedad: Assi la piedad sobrepuja a la obseruancia. Y como la religion muchas vezes se llama piedad, segun S. Augustin f { Libr. 10. de ciuit. Dei. }, y sancto Thomas g { 2. Secũ . qō . 101. ar. 3. }. Assi tambien la obseruancia se llama muchas vezes piedad, segun el mesmo h { In d. quęst. 102. art. 1. }. Y que como los tres mandamientos primeros sobredichos de la primera tabla, son de las obras de la virtud de la religiō anexa a la justicia. Assi este mandamiento, que es quarto en la orden de todos, y primero entre los de la segunda tabla, se da principalmente de las obras de la virtud de la piedad, y tambiẽ segundariamente de las de la virtud de la obseruancia. Y aun (a nuestro parecer) se puede extender a todas las obras de la charidad al proximo deuidas, por vn dicho de. S. Bonauentura i { In 3. di. 37. in expos. literę. }, q̃ luego se alegara. * ¶ Lo. iij. que el padre por su mandamiento puede obligar al hijo a pecado mortal, y lo obliga, quando le manda alguna cosa de gran importancia, que pertenece a su poder k { Argu. c. 21. Deuterono. & c. 1. Ad Roma. & Prouerb. 26. }, y gouernacion.* ¶ Lo. iiij. † que por padres en este mandamiento, entẽdemos , principalmente (como dize el concilio Coloniense l { Fol. 286. } ) los que nos engendraron, y los parientes, la patria, y amigos della, que nos conseruan m { Eccles. 3. }. Y segũdariamente los gouernadores ecclesiasticos n { 1. ad Corinthios. 4. }, y seglares o { 4. Regũ . 5. }. Y los que tienen cuydado de nosotros, quales son los tutores, curadores p { ff. đ autho. tuto. & curato. per totum. }, maestros, y ayos, y aun todos los proximos, segun S. Bonauentura q { In 3. d. 37. in exposit. literæ. }. Ca en alguna manera son nuestros parientes r { l. Vt vim. ff. de iusti. & iur. }, por auer todos manado de Adam, como lo dixo la glosa s { In dict. l. vt vim. }. ¶ Lo. v. † que en tres cosas parece consistir la honrra, de que este mandamiento habla, cōuiene a saber, en amar, obedecer, y acatar, de coraçon, palabra, y obra. Ni es contrario a esto, aquello del Euā gelio a { Lucæ. 14. }. s. quiẽ no aborrece a su padre, y a su madre, y a sus hijos, no es digno de ser mi discipulo. Porque quiere dezir lo que el mesmo dixo alibi b { Matth. 10. }: quien ama a su padre, y a su madre mas que ami, no es digno de ser mio. Esto es, que Dios quiere, que amemos, obedezcamos, y honrremos a los padres, pero no mas, ni tanto, como a el: y que quando el mandare lo contrario de lo que ellos mandan, quiere que su magestad sea preferido. * ¶ Lo. vj. que † el mandamiento de amar al proximo como assi mesmo c { Matthe. 22. } no es del numero destos diez, como tampoco el de amar a Dios sobre todo lo al, segũ lo diximos arriba despues de S. Th d { In ca. 11. n. 5. &. 6. }. y que como el de amar a Dios sobre todo es principio, de donde manan immediatamente los tres primeros, assi este es principio, de do immediatamente procedẽ este quarto y los seys siguientes, que se dizen de la segunda tabla, como los tres primeros de la primera e { Exod. 24. de quibꝰ pulchre Tho. 1. Sec. q. 102. arti. 4. ad 6. & gl. sing. c. Quid in omnibus. 32. q. 7. }. Diximos (immediatamente) porq̃ mediata, o immediatamente todos manan del primero de amar a Dios sobre todo lo al. Ca del mana el de amar al proximo como a si mesmo, segun lo declara S. Thomas f { 2. Secũ . qō . 44. arti. 2. }, recebido. ¶ Lo. vij. † que ay dos especies g { Quod facile colligas ex vtroq; Tho. 2. Sec. q. 23. arti. 1. &. 24. art. 1. &. 1. Sec. q. 26. ar. 1. ad. 3. } y manera de amor honesto del ꝓ ximo , el vno natural, o humano: y el otro sobre natural, y diuino, q̃ se llama charidad, o charitatiuo. El natural, o humano es aquel, cō que se ama por ser hombre, pariente, vezino, o por otro respecto, que no incluye a Dios sobre todo lo al amado, ni a la bienauenturança, ni la capacidad della. Y este amor humano se parte en dos h { Tho. 1. Sec. q. 26. ar. 4. Nō obstāte illa subtilitate quā ibi Caie. tetigit. }. Al vno llaman, amor de concupiscencia, o codicia, por el qual amamos al proximo principalmente por nuestro bien de deleyte, prouecho, o interesse. Al otro llaman de amistad, por el qual amamos al proximo por su bien de deleyte, prouecho, o interesse: y el vno, y el otro destos puede ser bueno, y honesto, si fuere bien ordenado, y tambien malo, y deshonesto si fuere desordenado. El otro es amor † sobre natural diuino, o de charidad, y charitatiuo, y es de la mesma casta, especie, y linage que es el charitatiuo de Dios, segũ S. Tho i { 2. Sec. q. 23 arti. 5. }. porque puesto que el objecto, y blāco material del amor charitatiuo del proximo sea el: pero el formal, y la razō y causa de aquel amor, es la diuina & infinita bondad de Dios, que es el mesmo Dios benditissimo k { Idẽ Thom. explicatus ibi à Caiet. 2. Sec. q. 25. ar. 1. }. Ca el amor de concupiscencia, o codicia, con que amamos al proximo por nuestro deleyte, o prouecho, no es charitatiuo. Ni aun el de amistad natural, con que lo amamos por su bien, por ser el pariente, compañero, vezino, o amigo nuestro por alguna comunicacion temporal, alomenos en quanto es tal a { Iuxta mẽtẽ eorũdem quod in dicta addit. nu. 354. latius dicebamus. }. Lo q̃ poco por muchos se cōsidera , y solo aquel amor es charitatiuo del ꝓximo , por el qual lo amamos por ser el capaz, y apto como nos, para participar a vna con nos de aquella soberana biẽauenturança , que la diuina bondad tiene por bien de nos la dar, y comunicar con su graciosissima vista, y gozo perpetuo, & inexplicable, y dessearle aquel bien soberano de la bienauenturança como quien es capaz della: como tambien para que el amor, cō que nos amamos a nosotros mesmos, sea charitatiuo, es menester, que nos amemos por respecto, que Dios por su infinita bondad nos hizo capazes de aquella bienauẽturança eterna de lo siempre ver, amar, gozar y seruirlo. Verdad es empero, que assi como qualquier obra de qualquier virtud se haze obra de charidad, que llaman mandada, quando se haze por charidad, assi el amor de concupiscencia, o de amistad honesto se haze obra de charidad mandada, si se hiziere por ella: pero no amor charitatiuo, de donde facilmente se colige, de quan poco amor charitatiuo vsamos, aun para con nosotros mesmos. ¶ Lo. viij. que † es duda mal determinada paraque tiẽpos nos obliga a su cumplimiento este mandamiento de amar al proximo como a nos mesmos, de manera que mortalmente pequemos por no lo cumplir. Y por agora, saluo mejor parecer, el nuestro es, que nos obliga siempre, y para siempre, a que quando amamos a Dios, y al proximo charitatiua, y generalmente, no saquemos de aquel amor gener al a nadie, aunque sea enemigo nuestro, y aunque lo sea de Dios, si no esta ya enel infierno b { Iuxta mẽtẽ vtriusq; Tho. 2. Se. q. 25. ar. 6. 8. &. 9. &. q. 83. ar. 8. iuxta quā , qđ de dā natis dixi intelligo. }. Item que nos obliga, a que quando el enemigo, que nos ofendio nos pide perdon lo amemos y mostremos amor en especial, segũ S. Thomas c { Iuxta mẽtẽ eorũdẽ . in d. q. 83. art. 8. }. Pero parece nos, que basta amarlo, por algun amor natural mostrando selo, aũque no concibamos este alto amor charitatiuo, paraque no pequemos por ello nueuo pecado. Ca puesto que esto parezca contrario a lo que el dize d { In di. q. 83. articu. 8. }: Pero por ventura esto mesmo siente. Obliga tambiẽ , quando el proximo tiene necessidad extrema de nuestra ayuda para la saluacion de su alma, como el niño, o loco, y aun el cuerdo que se va a morir sin baptismo, y aun el que pide algun consejo, o consuelo, o ayuda espiritual, sin la qual al parecer de varon prudente se ha de condemnar. Diximos (para la saluacion de su alma) porque nos parece, que no pecaria el que dexasse de amar con este amor charitatiuo al que esta en extrema necessidad de la saluacion de la vida corporal, si por otro amor natural mas baxo de pariente, amigo, compañero vezino, o otro le socorriesse a { Argu. notatorum in capi. pasce. 86. di. & in l. Necare ff. de liber. agnos. & eorum quæ Caieta. 2. Sec. q. 25. ar. 1. }. Ni obsta dezir que lo mesmo parece del, q̃ sin amor charitatiuo con solo el natural socorre al que esta en necessidad spiritual, porque a las vezes puede acontecer que se socorra a tal necessidad sin desseo de la saluacion spiritual que incluye amor de charidad formal, o virtualmente. Y añademos a esto que, assi como arriba diximos, que nos parecia, que no pecaua nueuo pecado el que creyendo probablemente estar en estado degracia, cumplia el mandamiento de amar a Dios charitatiuamente, quando a ello era obligado, fuera de tal estado. Assi tambien † por mas fuerte razon el que es obligado a cumplir el mandamiento de amar al proximo charitatiuamente, no peca, sino lo cumple en estado de gracia, si probablemente cree estar enel. Y aun por ventura se podria dezir, que nunca somos obligados a cumplir este mandamiento de amar al proximo en estado de gracia, por especial charidad si la necessidad de administrar los sacramentos al que esta en extrema necessidad spiritual, o otra cosa semejante no nos obligare a ello. Todo lo qual es muy quotidiano, y poco declarado. De todo † esto se sigue, quan diabolica es la costumbre de dezir al proximo: el diablo os lleue: doyte al diablo, y al reues, quan angelica, quan prouechosa y consolatiua es la de dezir de palabra y cora çon al proximo Dios os haga sancto, Dios os lleue al parayso, plega a el que nos hallemos, y veamos alli, y otras semejantes palabras. Mayormente el hombre a la muger, o la muger al hombre. Porque este desseo de veras concebido reforma mucho, y refrena al amor humano honesto de entre ellos, paraque no degenere, y salte en amor deshonesto y de deleyte vedado.*